lunes, 17 de octubre de 2011

Hazte amigo de tu objetivo

Si tienes un objetivo que cumplir y sabes lo que Dios quiere de ti, no esperes a que tengas ganas, a que amenezca con el sol brillando, a que las circunstancias sean las propicias, a que alguien te anime, te comprenda o te impulse, simplemente empieza dando el primer paso, y luego el siguiente. Pronto el camino y tú serán amigos, la amistad será tan estrecha que no podrán abandonarse. Y cuando acuerdes habras alcanzado tu meta.

1 comentario:

  1. Algo así me pasó a mí, sólo que yo no me hice amiga de mi objetivo, y tuve un desenlace no muy bueno, pero como resultado de ello comenzamos a caminar juntos, mi objetivo y yo, aún no llegamos a mucha amistad, pero ahí vamos. Saludos César!

    ResponderEliminar